Estás en: Inicio / Programas / Mananas de Oro / Si se te eriza la piel escuchando música, tu cerebro funciona diferente al de otros, y mucho más

programas

Si se te eriza la piel escuchando música, tu cerebro funciona diferente al de otros, y mucho más

2017-10-18 12:50:25

Si se te eriza la piel escuchando música, tu cerebro funciona diferente al de otros, y mucho más

Hoy en 'Mañanas de Oro', con Freddy Morales, de 9 a.m. a 12 p.m., nos comentó varias noticias curiosas que te contamos a continuación:  

Si se te eriza la piel escuchando música, tu cerebro funciona diferente al de otros: Matthew Sachs, estudiante de la reconocida universidad Harvard University descubrió que las personas que experimentan reacciones físicas a partir de la música tienen unos cerebros estructurados de forma diferente, en comparación con aquellos que no tienen ese tipo de reacciones. Así que si eres de los se te eriza la piel al escuchar una buena canción, es porque -de algún modo- eres especial. Para llegar a esta conclusión, el joven Sachs usó una combinación de datos de encuestas, medidas conductuales y psicofisiológicas e imágenes de tensor de difusión, y descubrió que aquellos que tienen una mayor respuesta hacia la música, tienden a tener un mejor vínculo entre el departamento de audición del lóbulo temporal del cerebro y esos trozos de materia gris que mantienen todas esas emociones bajo control. Por ello, es más probable que experimenten emociones más fuertes y más intensas que otras personas.

El estrés puede dañar tu salud digestiva tanto como la comida basura: Se sabe desde hace tiempo que la tensión provocada por el agobio constante a la que llamamos estrés perjudica la salud de diferentes maneras. Ahora, un trabajo de la Universidad Brigham Young (Estados Unidos) y la Universidad Jiao Tong de Shangái (China) incide en esta relación.

Su experimento con hembras de ratón expuestas a un estrés continuado ha demostrado que su microbiota intestinal –el conjunto de bacterias que viven en el intestino y son clave para el organismo–, cambia hasta parecerse a la de los roedores sometidos a una dieta rica en grasas.  

Laura Bridgewater, microbióloga de la Brigham Young, figura entre los autores de esta investigación publicada en Nature. En declaraciones a la web de su universidad, Bridgewater comenta que “el estrés puede resultar dañino de muchas maneras, pero la novedad de nuestro trabajo consiste en que liga este problema con cambios específicos de la microbiota intestinal de las hembras”.

Déjanos tus comentarios